Y qué es eso que acaba de sonar
como un instrumento
muerto.
miércoles 17 de junio de 2009
martes 14 de abril de 2009
La persiana
las líneas naranjas
como miles de cigarrillos pegados,
en hileras,
me traen el humo del silencio
como el único pasaje
entre la noche de afuera,
de la ciudad que respira,
y la noche que parte de mí
y expando
por todo mi cuarto.
el piso es la arena
en la que clavo mis pies
y mi espalda,
como un tobogán que espera,
insomne.
los ruidos me llegan tarde,
sin cara,
y se aferran a la soga
que tiendo
entre todo lo que se mueve acá,
en la tierra mojada,
y lo que vacila
en las autopistas,
furiosamente estáticas,
y va a morir
a las alcantarillas.
un recuerdo horizontal
corta la soga,
y las líneas naranjas
se dilatan.
la noche entra,
en un tumulto silencioso,
y los extremos se anudan
con la misma naturalidad
que ofrece
una persiana cerrada.
como miles de cigarrillos pegados,
en hileras,
me traen el humo del silencio
como el único pasaje
entre la noche de afuera,
de la ciudad que respira,
y la noche que parte de mí
y expando
por todo mi cuarto.
el piso es la arena
en la que clavo mis pies
y mi espalda,
como un tobogán que espera,
insomne.
los ruidos me llegan tarde,
sin cara,
y se aferran a la soga
que tiendo
entre todo lo que se mueve acá,
en la tierra mojada,
y lo que vacila
en las autopistas,
furiosamente estáticas,
y va a morir
a las alcantarillas.
un recuerdo horizontal
corta la soga,
y las líneas naranjas
se dilatan.
la noche entra,
en un tumulto silencioso,
y los extremos se anudan
con la misma naturalidad
que ofrece
una persiana cerrada.
martes 17 de febrero de 2009
Construir sobre el humo
Ella guarda los Marlboro en la banquina de su cuerpo.
Él rayuelea por sus uñas pintadas con esmalte viejo y malo,
Pequeñas ciudades en ruinas que se descascaran sin prisa,
Desde hace años.
Ella tiene como pollitos moribundos rodando por sus brazos.
Negritos desplumados de sed por los dedos ásperos como habanos,
Que les rascan las espaldas, arrancándoles la piel.
Los dedos de él están mojados,
Están pesados,
Como hombres viejos y torpes.
Tiran del pelo y después de la ropa,
Y no comprenden la ciudad,
La ciudad en ruinas.
Se retuercen sobre los escombros
Como perros que se estiran al sol
Sobre el pasto ralo,
Y no miran hacia arriba,
A la ciudad que crece como un yuyo malo,
Como un hongo blanco,
Y ella que fuma a lo largo,
Ella que fuma horizontal
No se da cuenta de que el humo
Edifica, riquísimo, limpísimo,
Clava los pies en el cuarto,
En algún silencio,
En algún eructo,
Escalón resbaladizo.
Pero no cae: se sostiene;
O sí cae,
Pero entonces hay otra bocanada,
Hay otro Marlboro
Que se apoya sobre el cemento fresco
Y todo eso funciona, asciende,
Y enseguida se hace escombro.
Se hace ruina nueva.
Se hace polvoriento.
Se hace reciclable, se hace.
Se hace pollo muerto.
Se hace crucecitas de madera.
Se hace gente que camina lento
Con lámparas de bajo consumo
Quemándoles los huesos porosos.
A él le gustaría rasquetearle las uñas
Y que ella, o alguien, volviera a pintárselas.
Ella guarda los Marlboro al costado
Y se mira las uñas con vergüenza.
Sus manzanas podridas,
Sus manzanas llenas de hongos blancos,
Sus manzanas muertas.
Por eso fuma, ahora, en vertical,
Para que todo vuelva a crecer.
Él rayuelea por sus uñas pintadas con esmalte viejo y malo,
Pequeñas ciudades en ruinas que se descascaran sin prisa,
Desde hace años.
Ella tiene como pollitos moribundos rodando por sus brazos.
Negritos desplumados de sed por los dedos ásperos como habanos,
Que les rascan las espaldas, arrancándoles la piel.
Los dedos de él están mojados,
Están pesados,
Como hombres viejos y torpes.
Tiran del pelo y después de la ropa,
Y no comprenden la ciudad,
La ciudad en ruinas.
Se retuercen sobre los escombros
Como perros que se estiran al sol
Sobre el pasto ralo,
Y no miran hacia arriba,
A la ciudad que crece como un yuyo malo,
Como un hongo blanco,
Y ella que fuma a lo largo,
Ella que fuma horizontal
No se da cuenta de que el humo
Edifica, riquísimo, limpísimo,
Clava los pies en el cuarto,
En algún silencio,
En algún eructo,
Escalón resbaladizo.
Pero no cae: se sostiene;
O sí cae,
Pero entonces hay otra bocanada,
Hay otro Marlboro
Que se apoya sobre el cemento fresco
Y todo eso funciona, asciende,
Y enseguida se hace escombro.
Se hace ruina nueva.
Se hace polvoriento.
Se hace reciclable, se hace.
Se hace pollo muerto.
Se hace crucecitas de madera.
Se hace gente que camina lento
Con lámparas de bajo consumo
Quemándoles los huesos porosos.
A él le gustaría rasquetearle las uñas
Y que ella, o alguien, volviera a pintárselas.
Ella guarda los Marlboro al costado
Y se mira las uñas con vergüenza.
Sus manzanas podridas,
Sus manzanas llenas de hongos blancos,
Sus manzanas muertas.
Por eso fuma, ahora, en vertical,
Para que todo vuelva a crecer.
jueves 25 de diciembre de 2008
G
Nos gusta el humo como ropa sucia,
Los colores que se ennegrecen y se enroscan a las sombras,
Como colas de gato en celo.
Nos gusta todo eso.
La sal en los labios, los dedos amarillos.
Las pupilas en la ruta,
Dos motos en aguas bajas.
Porque nosotros, a las noches,
Las servimos en vaso de vidrio
Y las bebemos despacio,
Porque sabemos que sobran.
El agua sube y el humo chapotea,
Todo eso muy despacio.
A veces, pirotecnia.
Otras veces, el acordeón a piano.
Siempre: la luz de empuje
Que se vuelve tironeo
Y evitemos nuestros dobles chatos,
Que son imitadores pésimos.
Cerramos antes de que se inunde,
No nos gustan los desastres.
Sabemos empezar de cero,
Hay goteras por todos lados.
Y donde hay gotera hay mesa
Y donde hay mesa hay vaso de vidrio
Y si hay algo que aprendimos,
Es a beber despacio.
Los colores que se ennegrecen y se enroscan a las sombras,
Como colas de gato en celo.
Nos gusta todo eso.
La sal en los labios, los dedos amarillos.
Las pupilas en la ruta,
Dos motos en aguas bajas.
Porque nosotros, a las noches,
Las servimos en vaso de vidrio
Y las bebemos despacio,
Porque sabemos que sobran.
El agua sube y el humo chapotea,
Todo eso muy despacio.
A veces, pirotecnia.
Otras veces, el acordeón a piano.
Siempre: la luz de empuje
Que se vuelve tironeo
Y evitemos nuestros dobles chatos,
Que son imitadores pésimos.
Cerramos antes de que se inunde,
No nos gustan los desastres.
Sabemos empezar de cero,
Hay goteras por todos lados.
Y donde hay gotera hay mesa
Y donde hay mesa hay vaso de vidrio
Y si hay algo que aprendimos,
Es a beber despacio.
jueves 18 de diciembre de 2008
Jornada laboral
Saltamos al costado
O hacia delante
Y nos ponemos la camisa.
Ya es de mañana.
Merendamos con y sin abrojos
Y después,
Las uñas rabiosas de tanto freír
Nuestras venas hinchadas.
Tocamos.
Seguimos tocando.
Juntamos clavos tirados por el pasto
Y los doblamos hacia adentro,
Nuestros círculos anaranjados,
Nuestros soles oxidados.
Tenemos que escupirlos para curarlos.
A veces la lengua se abraza hacia adentro
Y sabemos que ya no merece la pena,
Pero entonces las uñas gritan y seguimos.
Nos rompemos las venas.
Si nos topamos con un tornillo
Sentimos cómo el pasto se eriza
Y soltamos palabras húmedas
Que guardamos para casos especiales.
Nosotros reímos en misterio
y nos escondemos para escribir los cuentos.
(Ni una sola vez robamos
la palabra clavo).
Esos días saltamos todas las letras,
Al costado o hacia delante.
Todos lo hacemos con gracia.
Después nos sacamos las camisas,
Y estiramos nuestros cuerpos.
Cuando el día se hace clavo,
Las venas se recuperan solas.
O hacia delante
Y nos ponemos la camisa.
Ya es de mañana.
Merendamos con y sin abrojos
Y después,
Las uñas rabiosas de tanto freír
Nuestras venas hinchadas.
Tocamos.
Seguimos tocando.
Juntamos clavos tirados por el pasto
Y los doblamos hacia adentro,
Nuestros círculos anaranjados,
Nuestros soles oxidados.
Tenemos que escupirlos para curarlos.
A veces la lengua se abraza hacia adentro
Y sabemos que ya no merece la pena,
Pero entonces las uñas gritan y seguimos.
Nos rompemos las venas.
Si nos topamos con un tornillo
Sentimos cómo el pasto se eriza
Y soltamos palabras húmedas
Que guardamos para casos especiales.
Nosotros reímos en misterio
y nos escondemos para escribir los cuentos.
(Ni una sola vez robamos
la palabra clavo).
Esos días saltamos todas las letras,
Al costado o hacia delante.
Todos lo hacemos con gracia.
Después nos sacamos las camisas,
Y estiramos nuestros cuerpos.
Cuando el día se hace clavo,
Las venas se recuperan solas.
lunes 1 de diciembre de 2008
La blancura
Descubrís por la mañana,
Aferrando el cepillo de dientes,
Que te mintieron una vez más.
Levantás la tabla del hueco que es tu boca,
Te arremangás los labios mojados
Y reconocés,
En la fila de abajo,
Las huellas pesadas de los viajantes.
Ves los caballos,
Los ves.
Ves los trajes duros y enanos.
Ves los colores salpicados de hambre.
Los pocos, los ves, los caídos.
Resbalan por la pendiente
Culpa del esmalte pedregoso.
Ruedas pinchadas que caen al vacío.
Se ve, todo eso
En el espejo del botiquín del baño.
Los colores ya no son como a los seis.
No tienen nombre a la mañana,
Cuando los caballos caen en silencio,
Y no llegan a la cumbre,
Ahí donde las nieves son
Permanentes,
Y los colores, nulos.
Aferrando el cepillo de dientes,
Que te mintieron una vez más.
Levantás la tabla del hueco que es tu boca,
Te arremangás los labios mojados
Y reconocés,
En la fila de abajo,
Las huellas pesadas de los viajantes.
Ves los caballos,
Los ves.
Ves los trajes duros y enanos.
Ves los colores salpicados de hambre.
Los pocos, los ves, los caídos.
Resbalan por la pendiente
Culpa del esmalte pedregoso.
Ruedas pinchadas que caen al vacío.
Se ve, todo eso
En el espejo del botiquín del baño.
Los colores ya no son como a los seis.
No tienen nombre a la mañana,
Cuando los caballos caen en silencio,
Y no llegan a la cumbre,
Ahí donde las nieves son
Permanentes,
Y los colores, nulos.
jueves 20 de noviembre de 2008
EL PURO SÍ
Manifiesto Naturalista
Nos las representantes de la comunidad femenina reunidas en Goyeneche bajo los efectos de Benjamin (Nietzsche lo tenga en la gloria), hemos decidido prescindir de las teorizaciones sobre el amor adjudicándonos solamente los efectos del placer y la acción desracionalizada y neologista-girondista que guía nuestros cuerpos.
Nos pronunciamos a favor del Superhombre superoportuno con sus superatributos.
Se trata de una búsqueda interior y exterior de la vuelta a las raíces, a lo tribal, y a la reencarnación de Jim Morrison.
Por el compromiso con uno mismo y el desligamiento del otro para comprometerse con todos. Búsqueda insaciable de la orgía espiritual y transmental.
Bendito seas pelado Cordera que alguna vez dijiste: "toco y me voy no importa cuál sea el color".
El lenguaje debe ser corporal y las palabras, pura música. Que los instrumentos sean de carne.
Menos saxo y más sexo. Por la estatización del orgasmo múltiple y la legalización del "Yo siempre" durante las fiestas paganas.
Abolición del dinero. El valor de cambio debe ser medido en besos y que valga quedarse con el vuelto.
Que el no por no sea sí; y el sí por sí, puro frenesí. No al freno, sí al desenfreno.
Por el trabajo constante de campo. Empirismo frente al racionalizmo despiadado. Por la destecnologización de los controles regulados. No al "Tenemos que hablar".
No a bocaditos Chompsky; sí a bocaditos Chomp. Menos mambo y más cachengue para aparecer despierto y sin lagañas. Sonreimos y no nos sonrojamos.
Nos vamos a ir al infierno y va a estar bueno.
Oremos
--
--
--
Brindis mirándonos a los ojos para garantizarnos siete ciclos anuales de puro sí.
Gocen.
Bar, Di, y Ju.
Nos las representantes de la comunidad femenina reunidas en Goyeneche bajo los efectos de Benjamin (Nietzsche lo tenga en la gloria), hemos decidido prescindir de las teorizaciones sobre el amor adjudicándonos solamente los efectos del placer y la acción desracionalizada y neologista-girondista que guía nuestros cuerpos.
Nos pronunciamos a favor del Superhombre superoportuno con sus superatributos.
Se trata de una búsqueda interior y exterior de la vuelta a las raíces, a lo tribal, y a la reencarnación de Jim Morrison.
Por el compromiso con uno mismo y el desligamiento del otro para comprometerse con todos. Búsqueda insaciable de la orgía espiritual y transmental.
Bendito seas pelado Cordera que alguna vez dijiste: "toco y me voy no importa cuál sea el color".
El lenguaje debe ser corporal y las palabras, pura música. Que los instrumentos sean de carne.
Menos saxo y más sexo. Por la estatización del orgasmo múltiple y la legalización del "Yo siempre" durante las fiestas paganas.
Abolición del dinero. El valor de cambio debe ser medido en besos y que valga quedarse con el vuelto.
Que el no por no sea sí; y el sí por sí, puro frenesí. No al freno, sí al desenfreno.
Por el trabajo constante de campo. Empirismo frente al racionalizmo despiadado. Por la destecnologización de los controles regulados. No al "Tenemos que hablar".
No a bocaditos Chompsky; sí a bocaditos Chomp. Menos mambo y más cachengue para aparecer despierto y sin lagañas. Sonreimos y no nos sonrojamos.
Nos vamos a ir al infierno y va a estar bueno.
Oremos
--
--
--
Brindis mirándonos a los ojos para garantizarnos siete ciclos anuales de puro sí.
Gocen.
Bar, Di, y Ju.
19 de Noviembre de 2008
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